
El conocido establecimiento piloñés situado en la plaza Mayor, regalaba esta mañana sus pinchos al ser informado por parte de las autoridades municipales.
La semana pasada el Gobierno del Principado de Asturias decretaba el cierre de todos los negocios hosteleros, contemplando la posibilidad de la venta de comida y bebida para llevar desde la puerta del establecimiento. Precisamente, la norma publicada al ser tan ambigua, ha creado mucha polémica este fin de semana en el Principado de Asturias, y precisamente esta mañana, el Bar Fresh, de la plaza mayor de Infiesto, recibia la visita de los municipales para informarle que no podía servir productos a sus clientes.
Victor Fernández, titular del negocio, explicaba a La Crónica de Piloña que «los municipales se han limitado a informarme de la situación, con un trato muy correcto, y yo inmediatamente cerrado automáticamente. Y antes de tirar los pinchos que ya tenía preparados a la basura, he preferido regalarlos a los vecinos».
Con respecto a la obligación de cerrar, Fernández explicaba que «desde el Ayuntamiento han consultado con Delegación de Gobierno, y les han contestado que los bares debíamos cerrar«. «Los pequeños negocios intentamos sobrevivir, y a pesar de que nos adaptamos a las normas: distancia social, prohibición de uso de barra, cambio de mobiliario, horarios de apertura y cierre, pero no ha servido de nada» matizaba Fernández.
El problema que se está generando es la mala redacción de la norma que publicaba la semana pasada del Gobierno del Principado de Asturias, que como bien explicaba estos días el presidente de Otea, José Luis Almedia «es muy ambigua«. De hecho cada Ayuntamiento está haciendo su particular interpretación de la misma, por ejemplo Oviedo está permitiendo está actividad, mientras que en Piloña, Parres, Ribadesella o Llanes no lo está permitiendo.

